Origen: Sahagún (Tierra de Campos leonesa, León)

Galletas de hierro de Sahagún

Las galletas de hierro nacieron de una desobediencia. Sahagún creció a la sombra del Monasterio Real de San Benito, y el abad, que era quien mandaba en la villa, prohibió cocer pan y dulces en cualquier horno que no fuera el de los monjes, para no perder el impuesto. Los vecinos no discutieron: mandaron fundir unas tenazas de hierro con dos planchas grabadas, las pusieron al fuego de la lumbre de casa y cocieron la masa dentro, una a una, sin horno y sin pagar. De ahí el nombre y de ahí el dibujo, porque cada galleta sale con el relieve del hierro marcado en las dos caras. La masa no tiene secreto: mantequilla deshecha batida con azúcar, los huevos hasta que brilla, vainilla, canela y la harina que admita, bolitas de veinticinco gramos y a la plancha, de docena en docena, hasta el punto de tueste que se quiera. Salen finas, muy crujientes, poco dulces y con olor a mantequilla tostada que se cuela por la calle. Son de Sahagún y de los pueblos de al lado, como Calzada del Coto, y en el camino de Santiago se ven peregrinos comiéndolas a puñados; en Sahagún se reparten por millares en la procesión del Viernes Santo. No son hojuelas ni frisuelos, que van fritas en sartén: aquí no hay aceite, hay hierro.

Municipal Sahagún (Tierra de Campos leonesa, León) León
Ir a la receta
Galletas de hierro de Sahagún servido como origen: sahagún (tierra de campos leonesa, león)

Qué es Galletas de hierro de Sahagún

Las galletas de hierro nacieron de una desobediencia. Sahagún creció a la sombra del Monasterio Real de San Benito, y el abad, que era quien mandaba en la villa, prohibió cocer pan y dulces en cualquier horno que no fuera el de los monjes, para no perder el impuesto. Los vecinos no discutieron: mandaron fundir unas tenazas de hierro con dos planchas grabadas, las pusieron al fuego de la lumbre de casa y cocieron la masa dentro, una a una, sin horno y sin pagar. De ahí el nombre y de ahí el dibujo, porque cada galleta sale con el relieve del hierro marcado en las dos caras. La masa no tiene secreto: mantequilla deshecha batida con azúcar, los huevos hasta que brilla, vainilla, canela y la harina que admita, bolitas de veinticinco gramos y a la plancha, de docena en docena, hasta el punto de tueste que se quiera. Salen finas, muy crujientes, poco dulces y con olor a mantequilla tostada que se cuela por la calle. Son de Sahagún y de los pueblos de al lado, como Calzada del Coto, y en el camino de Santiago se ven peregrinos comiéndolas a puñados; en Sahagún se reparten por millares en la procesión del Viernes Santo. No son hojuelas ni frisuelos, que van fritas en sartén: aquí no hay aceite, hay hierro.

En esta receta mandan 250 g de mantequilla, 250 g de azúcar, 3 huevos y 400 g de harina de trigo, la que admita la masa. La preparación se apoya en producto reconocible, una textura cuidada y una forma de servir coherente con la tradición del plato.

Ingredientes para hacer Galletas de hierro de Sahagún

  • 250 g de mantequilla
  • 250 g de azúcar
  • 3 huevos
  • 400 g de harina de trigo, la que admita la masa
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 cucharadita de canela molida
  • Una pizca de sal

Cómo hacer Galletas de hierro de Sahagún paso a paso

  1. Deshaz la mantequilla sin que llegue a cocer y bátela con el azúcar hasta que quede una crema clara.
  2. Añade los huevos de uno en uno y sigue batiendo hasta que la mezcla tenga aspecto brillante.
  3. Perfuma con la esencia de vainilla, la canela molida y una pizca de sal.
  4. Ve añadiendo la harina poco a poco, sin amasar en exceso, hasta que se forme una masa compacta con textura de plastilina.
  5. Tapa el cuenco con un paño y deja reposar la masa una hora en sitio fresco.
  6. Forma bolitas de unos veinticinco gramos, del tamaño de una nuez, y tenlas preparadas en una bandeja.
  7. Pon los hierros a calentar directamente sobre el fuego hasta que estén bien calientes por las dos planchas.
  8. Coloca una bolita en el centro del hierro, cierra y aprieta para que la masa se extienda fina y coja el dibujo grabado.
  9. Dórala por los dos lados dándole la vuelta al hierro, y retírala en el punto de tueste que prefieras, más rubia o más tostada.
  10. Despégala con la punta de un cuchillo, déjala enfriar del todo sobre una rejilla para que endurezca y repite de docena en docena.

Consejos para que salga bien

  • Empieza con 250 g de mantequilla de buena calidad: en recetas tradicionales el resultado depende más del producto y del punto de cocción que de adornos externos.
  • Mantén el fuego controlado y evita prisas; los sofritos, caldos y guisos ganan profundidad cuando se reducen sin quemarse.
  • Respeta el reposo indicado: muchas recetas de cuchara y estofados quedan más ligados después de asentarse.

Origen y tradición

Galletas de hierro de Sahagún queda situada en Sahagún, dentro de León, sin perder de vista la tradición más amplia de Castilla y León. Castilla y León conserva una cocina de asados, sopas, legumbres, embutidos y recetas de invierno muy ligadas al producto de cada provincia.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Galletas de hierro de Sahagún?

Las galletas de hierro nacieron de una desobediencia. Sahagún creció a la sombra del Monasterio Real de San Benito, y el abad, que era quien mandaba en la villa, prohibió cocer pan y dulces en cualquier horno que no fuera el de los monjes, para no perder el impuesto. Los vecinos no discutieron: mandaron fundir unas tenazas de hierro con dos planchas grabadas, las pusieron al fuego de la lumbre de casa y cocieron la masa dentro, una a una, sin horno y sin pagar. De ahí el nombre y de ahí el dibujo, porque cada galleta sale con el relieve del hierro marcado en las dos caras. La masa no tiene secreto: mantequilla deshecha batida con azúcar, los huevos hasta que brilla, vainilla, canela y la harina que admita, bolitas de veinticinco gramos y a la plancha, de docena en docena, hasta el punto de tueste que se quiera. Salen finas, muy crujientes, poco dulces y con olor a mantequilla tostada que se cuela por la calle. Son de Sahagún y de los pueblos de al lado, como Calzada del Coto, y en el camino de Santiago se ven peregrinos comiéndolas a puñados; en Sahagún se reparten por millares en la procesión del Viernes Santo. No son hojuelas ni frisuelos, que van fritas en sartén: aquí no hay aceite, hay hierro.

¿De dónde es Galletas de hierro de Sahagún?

Galletas de hierro de Sahagún está catalogada como origen: sahagún (tierra de campos leonesa, león). Ese alcance ayuda a entender si hablamos de una receta nacional, regional, provincial o local.

¿Qué ingredientes lleva Galletas de hierro de Sahagún?

La base de esta receta incluye 250 g de mantequilla, 250 g de azúcar, 3 huevos, 400 g de harina de trigo, la que admita la masa, 1 cucharadita de esencia de vainilla y 1 cucharadita de canela molida.

¿Cómo se prepara Galletas de hierro de Sahagún?

Deshaz la mantequilla sin que llegue a cocer y bátela con el azúcar hasta que quede una crema clara. Añade los huevos de uno en uno y sigue batiendo hasta que la. Sigue los pasos en ese orden para respetar el punto de cocción, la textura y el servicio tradicional.

Comentarios

Si te interesa esta receta

Este plato en el recetario

Lo que define este plato: su ingrediente, su familia y su técnica, con todas las recetas españolas que los comparten.