Pelotas de fraile de Colmenar de Oreja
En Colmenar de Oreja el dulce de Carnaval Las pelotas de fraile son bollos fritos sin agujero, esponjosos por fuera y jugosos por dentro, que se revuelcan en azúcar en caliente y que llevan documentados en la villa desde mediados del siglo XVI. El nombre viene de donde suele venir en los pueblos de la vega del Tajuña: del convento. La tradición local cuenta que los frailes del convento franciscano amasaban estos bollos redondos para las fiestas y los repartían entre los vecinos como agradecimiento por la comida que les subían, y que de aquellas bolas de fraile quedó el nombre y quedó la receta. Hay quien las llama también suspiros de monja, por si hubiera dudas sobre su genealogía. La masa es de las que delatan a un pueblo de vino: además de harina, huevo, leche, azúcar y levadura de pan, entran un vaso de vino blanco de la tierra y un vaso de gaseosa o sifón, que es lo que les da esa miga aireada, y se perfuman con ralladura de limón y anís en grano. El resto es oficio de manos y de paciencia: la harina «la que quepa», hasta que la masa no se pegue pero tampoco endurezca; porciones del tamaño de un huevo colocadas sobre la mesa separadas cuatro dedos unas de otras, porque al subir crecen y si se tocan se pegan; media hora tapadas con un paño en una habitación templada; y fritura en aceite que Son uno de los dulces de sartén de la repostería madrileña, esa familia de las «frutas de sartén» que un texto de 1787 definía como «cierta pasta de huevos, azúcar, aceite o manteca ó con semejantes ingredientes todo frito en la sartén», y que tiene la ventaja de que no necesita horno: basta una buena sartén honda. En Colmenar siguen siendo la memoria dulce del municipio, y el programa Villas a Fuego Lento de la Comunidad de Madrid las ha recuperado como patrimonio gastronómico de la villa.
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Qué es Pelotas de fraile de Colmenar de Oreja
En Colmenar de Oreja el dulce de Carnaval Las pelotas de fraile son bollos fritos sin agujero, esponjosos por fuera y jugosos por dentro, que se revuelcan en azúcar en caliente y que llevan documentados en la villa desde mediados del siglo XVI. El nombre viene de donde suele venir en los pueblos de la vega del Tajuña: del convento. La tradición local cuenta que los frailes del convento franciscano amasaban estos bollos redondos para las fiestas y los repartían entre los vecinos como agradecimiento por la comida que les subían, y que de aquellas bolas de fraile quedó el nombre y quedó la receta. Hay quien las llama también suspiros de monja, por si hubiera dudas sobre su genealogía. La masa es de las que delatan a un pueblo de vino: además de harina, huevo, leche, azúcar y levadura de pan, entran un vaso de vino blanco de la tierra y un vaso de gaseosa o sifón, que es lo que les da esa miga aireada, y se perfuman con ralladura de limón y anís en grano. El resto es oficio de manos y de paciencia: la harina «la que quepa», hasta que la masa no se pegue pero tampoco endurezca; porciones del tamaño de un huevo colocadas sobre la mesa separadas cuatro dedos unas de otras, porque al subir crecen y si se tocan se pegan; media hora tapadas con un paño en una habitación templada; y fritura en aceite que Son uno de los dulces de sartén de la repostería madrileña, esa familia de las «frutas de sartén» que un texto de 1787 definía como «cierta pasta de huevos, azúcar, aceite o manteca ó con semejantes ingredientes todo frito en la sartén», y que tiene la ventaja de que no necesita horno: basta una buena sartén honda. En Colmenar siguen siendo la memoria dulce del municipio, y el programa Villas a Fuego Lento de la Comunidad de Madrid las ha recuperado como patrimonio gastronómico de la villa.
En esta receta mandan 2 kg de harina de trigo (la que admita la masa), 3 huevos, 1 vaso de aceite frito y frío y 1 vaso de azúcar. La preparación se apoya en producto reconocible, una textura cuidada y una forma de servir coherente con la tradición del plato.
Ingredientes para hacer Pelotas de fraile de Colmenar de Oreja
Cantidades recalculadas sobre las de la fuente. Los condimentos al gusto no cambian.
- 2 kg de harina de trigo (la que admita la masa)
- 3 huevos
- 1 vaso de aceite frito y frío
- 1 vaso de azúcar
- 1 vaso de leche
- 1 vaso de vino blanco de la tierra
- 1 vaso de gaseosa o sifón
- 150 g de levadura de panadero
- La ralladura de un limón
- Un poco de anís en grano
- Aceite de oliva para freír
- Azúcar para espolvorear
Cómo hacer Pelotas de fraile de Colmenar de Oreja paso a paso
- Mezcla en un barreño los huevos, el vaso de aceite frito ya frío, el azúcar, la leche, el vino blanco y la gaseosa, en ese orden.
- Añade la ralladura de limón, el anís en grano y la levadura de panadero deshecha, y remueve hasta que se integren.
- Incorpora la harina con cuidado: solo la que vaya admitiendo la masa, porque no entra toda de golpe.
- Saca la masa a la mesa y termina de añadir harina amasando a mano, hasta tener una masa que no se pegue a las manos pero que tampoco resulte demasiado dura.
- Ve tomando porciones pequeñas del tamaño de un huevo y colócalas sobre la mesa separadas unas de otras unos cuatro dedos, para que al subir no se peguen entre sí.
- Tápalas con un paño en una habitación con buena temperatura y espera media hora a que suban.
- Pon abundante aceite a calentar sin que llegue a estar muy caliente: si se pasa de punto se queman por fuera y se quedan crudas por dentro.
- Fríe las bolas por tandas, dándoles la vuelta para que se doren por igual y se hinchen, y sácalas a escurrir sobre papel.
- Espolvoréalas o revuélcalas en azúcar todavía en caliente, que es cuando el azúcar se agarra.
- Sírvelas templadas y recién hechas, que es como se comen en Carnaval en Colmenar de Oreja.
Consejos para que salga bien
- Empieza con 2 kg de harina de trigo (la que admita la masa) de buena calidad: en recetas tradicionales el resultado depende más del producto y del punto de cocción que de adornos externos.
- Mantén el fuego controlado y evita prisas; los sofritos, caldos y guisos ganan profundidad cuando se reducen sin quemarse.
- Prueba y ajusta la sal al final, cuando la salsa o el caldo ya hayan concentrado su sabor.
Origen y tradición
Pelotas de fraile de Colmenar de Oreja queda situada en Colmenar de Oreja, dentro de Madrid, sin perder de vista la tradición más amplia de Madrid. Madrid funciona como cocina de cruce: recetas castizas, casas de comidas, guisos de cuchara y platos populares que han viajado por toda España.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Pelotas de fraile de Colmenar de Oreja?
En Colmenar de Oreja el dulce de Carnaval Las pelotas de fraile son bollos fritos sin agujero, esponjosos por fuera y jugosos por dentro, que se revuelcan en azúcar en caliente y que llevan documentados en la villa desde mediados del siglo XVI. El nombre viene de donde suele venir en los pueblos de la vega del Tajuña: del convento. La tradición local cuenta que los frailes del convento franciscano amasaban estos bollos redondos para las fiestas y los repartían entre los vecinos como agradecimiento por la comida que les subían, y que de aquellas bolas de fraile quedó el nombre y quedó la receta. Hay quien las llama también suspiros de monja, por si hubiera dudas sobre su genealogía. La masa es de las que delatan a un pueblo de vino: además de harina, huevo, leche, azúcar y levadura de pan, entran un vaso de vino blanco de la tierra y un vaso de gaseosa o sifón, que es lo que les da esa miga aireada, y se perfuman con ralladura de limón y anís en grano. El resto es oficio de manos y de paciencia: la harina «la que quepa», hasta que la masa no se pegue pero tampoco endurezca; porciones del tamaño de un huevo colocadas sobre la mesa separadas cuatro dedos unas de otras, porque al subir crecen y si se tocan se pegan; media hora tapadas con un paño en una habitación templada; y fritura en aceite que Son uno de los dulces de sartén de la repostería madrileña, esa familia de las «frutas de sartén» que un texto de 1787 definía como «cierta pasta de huevos, azúcar, aceite o manteca ó con semejantes ingredientes todo frito en la sartén», y que tiene la ventaja de que no necesita horno: basta una buena sartén honda. En Colmenar siguen siendo la memoria dulce del municipio, y el programa Villas a Fuego Lento de la Comunidad de Madrid las ha recuperado como patrimonio gastronómico de la villa.
¿De dónde es Pelotas de fraile de Colmenar de Oreja?
Pelotas de fraile de Colmenar de Oreja está catalogada como origen: colmenar de oreja (las vegas, madrid). Ese alcance ayuda a entender si hablamos de una receta nacional, regional, provincial o local.
¿Qué ingredientes lleva Pelotas de fraile de Colmenar de Oreja?
La base de esta receta incluye 2 kg de harina de trigo (la que admita la masa), 3 huevos, 1 vaso de aceite frito y frío, 1 vaso de azúcar, 1 vaso de leche y 1 vaso de vino blanco de la tierra.
¿Cómo se prepara Pelotas de fraile de Colmenar de Oreja?
Mezcla en un barreño los huevos, el vaso de aceite frito ya frío, el azúcar, la leche, el vino blanco y la gaseosa, en ese orden. Añade la ralladura de limón, el. Sigue los pasos en ese orden para respetar el punto de cocción, la textura y el servicio tradicional.
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