14 de octubre de 2026

Huércal-Overa tiene una feria que se vive a la hora de comer, y el campo le abrió tres días antes

Esta noche se enciende el alumbrado y arranca una feria cuya seña propia no es la noche sino el mediodía. Y el domingo pasado se abrió la temporada de caza menor en Andalucía, así que el conejo del guiso ya es de temporada.

Gurullos con conejo y habas de Almería Huércal-Overa
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Un miércoles laborable para encender las luces

Huércal-Overa abre hoy su Feria y Fiestas, que durará hasta el martes 20. A las ocho de la tarde se lee el pregón en el Teatro Villa, a cargo de Manuel Vera Ballesta, con la distinción de Feriante de Honor y la música de la asociación musical del municipio; justo después viene el encendido del alumbrado del recinto y el primer Día del Niño.

No es una feria de puente ni de fin de semana: empieza un miércoles, cuando el resto del país vuelve al trabajo después del Pilar. Eso dice bastante de para quién se hace. Es la feria del municipio, no un reclamo para visitantes, y el calendario lo confirma: la segunda jornada infantil no llega hasta el martes siguiente.

La seña propia no es la noche, es el mediodía

El cartel anunciador de este año se titula «Nos vamos de Feria» y lo firma una fotógrafa del pueblo. Lo interesante es cómo lo explicó: está pintado de día, no de noche, para rendir homenaje a la Feria del Mediodía. El alcalde habló en la presentación de «la luz de nuestro mediodía».

Esa es la particularidad que diferencia a esta feria de casi todas las demás. En muchos sitios la feria es un asunto nocturno de caseta y música; aquí el centro de gravedad está a la hora de comer. Y una feria que se vive a mediodía no pide tapa de barra: pide plato hondo.

El campo se abrió el domingo

Hay otro calendario corriendo en paralelo y encaja con el de las fiestas por pura coincidencia útil. La temporada general de caza menor en Andalucía se abrió el domingo 11 de octubre para perdiz roja, liebre y codorniz, y el conejo está hábil desde agosto hasta finales de noviembre. Con un detalle que es solo de aquí: en la provincia de Almería los días hábiles de caza son viernes, sábados, domingos y festivos, no los jueves como en el resto de la comunidad.

Dicho de otra manera: la feria enciende las luces tres días después de que se abriera el campo. El conejo de este guiso no es una elección de supermercado, es lo que hay en octubre en el interior de la provincia.

Qué son los gurullos y por qué no son fideos

Los gurullos son pasta menuda hecha a mano, pellizcos de masa de harina y agua —a veces con azafrán— que se enrollan entre los dedos hasta formar granos pequeños e irregulares. No son fideos ni son arroz, y esa irregularidad es justamente lo que hace el plato: cada grano se cuece un poco distinto y suelta almidón de forma desigual, y eso es lo que traba el caldo sin necesidad de harina ni de triturar nada.

Nuestra ficha lleva trescientos gramos de gurullos, un conejo troceado, doscientos gramos de habas tiernas, pimiento verde, tomate, cebolla, dos dientes de ajo, hebras de azafrán y caldo. Es cocina de interior, no de costa: en Almería la línea entre la cocina del mar y la del campo es muy nítida, y esta está del lado del campo.

Dorar, reservar, y no meter la pasta antes de tiempo

El orden importa más que la técnica. El conejo se dora primero en el aceite y se retira; en esa misma cazuela, con el fondo que ha dejado la carne, se sofríen cebolla, ajo, pimiento y tomate. Después vuelve el conejo, se cubre con caldo caliente y se cuece hasta que la carne empieza a estar tierna.

Y solo entonces entran las habas, el azafrán y los gurullos, removiendo para que la pasta no se agarre al fondo. Meterlos antes es el error que arruina el plato: una pasta pequeña que cuece cuarenta minutos se deshace y convierte el guiso en papilla. Entran al final, cuecen lo justo y el caldo acaba trabado, no espeso.

Unos minutos de reposo y plato hondo

Fuera del fuego el plato todavia se mueve: la pasta menuda sigue absorbiendo y el caldo termina de asentarse. Por eso unos minutos de espera antes de servir cambian la textura, y por eso conviene no apurar. Ademas ese margen sirve para corregir, porque si el guiso se ha quedado corto de caldo aun se esta a tiempo de anadir algo caliente.

Hora y veinte en total, diez de preparación y una hora larga de cazuela. Es un plato de los que se dejan hechos por la mañana para comer a las dos y media, que es, como se decía arriba, la hora a la que en Huércal-Overa pasa lo importante.

Fuentes consultadas