25 de septiembre de 2026

Moralzarzal abre su Semana Grande y la sierra vuelve al cocido

Con dos días festivos seguidos, Moralzarzal celebra en honor a San Miguel y la Virgen del Rosario la que llama Semana Grande de la Sierra. Es el momento en el que la sierra de Madrid empieza a mirar al fuego lento y a la olla de tres vuelcos.

Cocido madrileño de tres vuelcos Moralzarzal
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Dos festivos seguidos en la sierra

En la sierra de Guadarrama, septiembre se despide con música de orquesta y calles llenas. Moralzarzal celebra del 24 al 29 de septiembre sus fiestas patronales en honor a San Miguel Arcángel y la Virgen del Rosario, y lo hace con una ambición que se nota en el nombre: la Semana Grande de la Sierra. Los días 24 y 25 son festivos locales, así que este viernes el pueblo amanece todavía en plena celebración.

La programación la presentaron la concejala de Festejos, Mar Gómez, y el primer teniente de alcalde, Carlos Hernando. Tiene de todo: la Orquesta Panorama abrió las fiestas el jueves por la noche en la pradera Antonio Zárate, y hay tributos a ABBA, a El Último de la Fila y a las guerreras del K-Pop para el público más joven.

Aperitivo en la calle Huerta

Como en toda fiesta de pueblo que se precie, la comida tiene su hueco en el programa. Hay degustaciones gastronómicas y el tradicional aperitivo en la calle Huerta, uno de esos momentos en los que vecinos y visitantes coinciden alrededor de una barra sin prisa.

Es la cara menos ruidosa de las fiestas y quizá la más reveladora. En la sierra, la mesa sigue siendo el sitio donde se juntan generaciones, y las fiestas patronales son la excusa perfecta para alargar comidas y cenas en familia.

Cuando la sierra vuelve a la cuchara

El final de septiembre marca en la sierra de Madrid un cambio de hábitos. Las mañanas refrescan antes que en la capital y la cocina empieza a pedir fuego lento. Y si hay un plato que resume la cocina madrileña de invierno, ese es el cocido de tres vuelcos: primero la sopa, después los garbanzos con las verduras y, por último, las carnes.

Este año el otoño llega templado. La Agencia Estatal de Meteorología prevé para esta semana temperaturas algo más altas de lo normal en buena parte del país, así que no hay prisa. Pero el cocido tiene la virtud de estar bueno siempre, y el primer cocido de la temporada es casi un rito para muchas familias.

La víspera empieza el cocido

Todo buen cocido empieza el día anterior, con los garbanzos en remojo en agua templada con sal. Al día siguiente, en una olla grande, se ponen a cocer el morcillo de ternera, el hueso de jamón, el tocino y la gallina o el pollo. La espuma se retira con paciencia durante los primeros minutos: de eso depende que el caldo quede limpio.

Los garbanzos entran después y se cuecen lentamente hasta que estén tiernos. Luego se incorporan la zanahoria y la patata. El repollo, mejor aparte, para que no enturbie el caldo, y lo mismo con el chorizo y la morcilla de cebolla, que se cuecen en otro recipiente para que su grasa no se imponga sobre el resto.

El orden de los tres vuelcos

Cuando todo está en su punto, se cuela parte del caldo para hacer la sopa con fideos finos. Es el primer vuelco y el que abre el apetito. El segundo son los garbanzos con las verduras y el repollo, que muchas casas rehogan con un poco de ajo. El tercero, las carnes y el compango, que se sirven en fuente para que cada uno elija.

Hay quien lo acompaña con tomate aliñado con comino o con guindillas en vinagre. Son detalles de cada casa, y el cocido los admite todos.

Una olla para toda la familia

El cocido es un plato de reunión, pensado para una mesa grande. Por eso encaja tan bien en una semana de fiestas, cuando la familia se junta y nadie tiene prisa por levantarse.

La receta completa del cocido madrileño de tres vuelcos está en nuestro recetario. Buen provecho y felices fiestas a Moralzarzal.

Fuentes consultadas