22 de septiembre de 2026

Fuentes de Ropel despide al Cristo de las Indias con mesa larga y arroz zamorano

Tras cinco días de fiesta en honor al Santísimo Cristo de las Indias, Fuentes de Ropel se despide este martes con comida popular, bolos y herraduras. Buena excusa para hablar del arroz a la zamorana, el plato que el pueblo compartió el fin de semana.

Arroz a la zamorana con cerdo Fuentes de Ropel
Arroz a la zamorana con cerdo como imagen principal del artículo Fuentes de Ropel despide al Cristo de las Indias con mesa larga y arroz

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El último día de cinco

Hay fiestas que terminan con fuegos y otras que terminan sentadas. En Fuentes de Ropel, en el norte de la provincia de Zamora, el martes 22 de septiembre pone el punto final a cinco días en honor al Santísimo Cristo de las Indias, y lo hace de la manera más reconocible en un pueblo castellano: con una comida popular y una tarde de juegos tradicionales, bolos y herraduras incluidos.

Es la despedida tranquila de una semana intensa. Las fiestas arrancaron el viernes 18 con el pregón de la Peña Cállate la Boca, el chupinazo desde el balcón del Ayuntamiento al ritmo de la charanga Los Chumachos y un desfile de peñas por las calles del municipio, rematado por los fuegos artificiales pasada la medianoche.

Pasodobles para el Cristo

El domingo fue el día central. Repique de campanas, misa solemne al Santísimo Cristo de las Indias y, por la tarde, el baile tradicional del Cristo con pasodobles en la calle Gaspar de Cepeda. Es uno de esos actos que explican una fiesta mejor que cualquier cartel: varias generaciones bailando la misma música en la misma calle.

El lunes tuvo su propio carácter, con la misa de difuntos, un recorrido por las bodegas del pueblo y el tradicional Bingo del Genio. Las bodegas forman parte del paisaje de muchos pueblos zamoranos y siguen siendo un lugar natural de reunión en días de fiesta.

Un arroz para todo el pueblo

Entre tanto acto, el programa guardó un hueco a la cocina de siempre. El sábado a las tres de la tarde, Fuentes de Ropel sirvió arroz a la zamorana, y por la noche no faltaron las chorizadas. Son dos gestos que dicen mucho de la gastronomía de la provincia: producto del cerdo, pimentón y comida pensada para compartir.

El arroz a la zamorana es un plato de interior, lejos del mar y de las paellas. Se hace con arroz redondo y piezas de cerdo como costilla, panceta, chorizo y, en muchas casas, oreja o pata. El pimentón le da su color rojizo y su sabor profundo, herencia directa de la cocina de matanza.

La cazuela, paso a paso

Se empieza dorando la costilla y la panceta en una cazuela con aceite de oliva hasta que tomen color. En esa misma grasa se sofríen la cebolla y el ajo picados, y después entran el chorizo en rodajas y, si se usan, la oreja o la pata ya cocidas y troceadas.

El pimentón se añade fuera del fuego, apenas unos segundos, para que perfume sin quemarse. Luego se cubre todo con caldo y se deja cocer hasta que las carnes estén tiernas y el fondo haya cogido sabor. Solo entonces llega el arroz, que se reparte bien y se cocina hasta quedar hecho y jugoso.

Reposo y buen tiempo

Un último consejo: dejarlo reposar unos minutos en la propia cazuela antes de servir, para que el grano termine de asentarse y conserve el color del pimentón. Es un arroz que agradece la calma. Y si sobra, al día siguiente, recalentado con un chorrito de caldo, sigue siendo un plato de cuchara reconfortante para las primeras noches frescas del otoño.

La semana acompaña. La Agencia Estatal de Meteorología prevé para estos días temperaturas algo más altas de lo normal en buena parte del país, así que la comida de despedida y los juegos de la tarde tienen todo a favor para alargarse al aire libre.

Lo que queda cuando acaba la fiesta

Cuando se recogen las mesas y se guardan los bolos, lo que queda de unas fiestas como las de Fuentes de Ropel es la sensación de pueblo reunido. Una cazuela de arroz compartida resume bien esa idea.

Nuestro recetario recoge el arroz a la zamorana con sus ingredientes y cada paso, para quien quiera llevar a su mesa un trozo de esta fiesta.

Fuentes consultadas